El gas se transporta en buques metaneros a 160 ºC bajo cero en estado líquido y se descarga en las plantas de regasificación.
En estas instalaciones, mediante un proceso físico, para el cual normalmente se utilizan vaporizadores con agua de mar, se aumenta la temperatura del gas natural licuado (GNL) y, de este modo, se transforma a estado gaseoso. El gas natural se inyecta en los gasoductos para ser transportado por toda la Península.
Enagás cuenta en la actualidad con tres plantas de regasificación en Barcelona, Cartagena y Huelva. Además, en noviembre de 2006 fue adjudicada a Enagás la construcción de la planta de El Musel, en Gijón.
En los próximos años está previsto que aumente el número de descargas de buques metaneros de gran tamaño procedentes fundamentalmente de Trinidad-Tobago, Nigeria y Golfo Pérsico para cubrir el aumento de la demanda.
Por esta razón, Enagás está ampliando las plantas de regasificación con el objetivo de reforzar la estructura de aprovisionamiento de la Península y poder seguir incrementando la diversificación de las procedencias.
Para ampliar información sobre las plantas de regasificación de Enagás, puede consultar el apartado de
Infraestructuras en Operación, en el apartado de Gestión Técnica del Sistema.
También está disponible en la web información acerca de los
proyectos y últimas infraestructuras puestas en marcha en plantas de regasificación de Enagás.
En esta web también puede consultar la Guía de Buenas Prácticas en las Plantas de GNL, presentada en el Grupo de Modificación de Normas el pasado 2 de marzo de 2010.